Ah, no, que el tango decía 20....
Bueno, pues quince años tiene mi amor...como sí decía aquella canción que el Dúo Dinámico empezó a cantar allá por los sesenta...y que yo conocí por mi madre...
15 años....y es que con las cifras más redondas es cuando parece que nos paramos a pensar en el tiempo...en cómo pasan los años...y en lo deprisa que rueda la vida...
Aún recuerdo el día que yo los cumplí, cómo lo decía con una ilusión y un orgullo tremendo,...me parecía que era ya tan mayor...quince, la niña bonita...cuando se ve toda la vida por delante, cuando se tienen nuevas ilusiones porque estás pasando de ser niña a ser adulta...al menos, creo que ésa era mi sensación....
Pero la más fuerte es la de sentir que hay un amplio horizonte en el camino de la vida...y en que quieres exprimir cada momento...
Esto ahora es mucho más fuerte, desde luego, lo de exprimir los momentos, quiero decir...porque soy mucho, muchísimo más consciente y también, mucho menos inocente....claro está...por no decir lo más obvio...que soy mucho, mucho mayor...vamos, que me queda un año para triplicar aquella edad...
Recuerdo aquel cumpleaños como si fuera ayer...y es por eso que hoy me he parado a escribir pensando en mi hijo...hoy cumple esa cifra redonda...y lo miro y me doy cuenta de la envidia sana que me da, pienso en que él puede tener ahora aquellas lejanas sensaciones...y pienso una vez más que, aunque los miremos y a veces veamos un poco de nosotros reflejado en nuestros hijos...ellos han nacido para volar...y es posible que cometan los mismos errores que nosotros y aunque quisiéramos que nuestra experiencia le sirviera a su vida... no es factible...ni modo, como dice mi amiga Amparo, que es mexicana....
No hay forma de que nuestra experiencia de la vida les sirva como quisiéramos porque aunque nos escuchen...que todos los hijos lo hacemos...harán lo que les dicte cabeza o corazón...según cada cual...y según qué momento....y errarán posiblemente donde nosotros lo hicimos ...pero me queda la esperanza de que esa vida que se presenta ante él...esté llena de muchos más aciertos de los que ha tenido su madre,...pero sobre todo....lo que más le deseo es que sea feliz...feliz dentro del concepto que yo tengo de felicidad..., es decir, que tenga el mayor número de momentos posibles de esa felicidad...esos que yo siempre llamo ratitos, minutos, instantes....y que nunca deje de ser noble..., de tener buen corazón, porque para mi no hay mayor paz que la de tener la conciencia tranquila....ser buena persona...y eso es lo que intento inculcar a mis hijos....seguramente por las decepciones que he sufrido yo...
En fin, felices 15...me parece que hace un mundo desde el momento en que lo pusieron encima de mi y pude mirarlo por primera vez..., me parece que hace un mundo de aquel primer sentimiento de inmenso cariño hacia alguien que es parte de tí y a quien quieres por encima de todo...y sí, desde ese momento ya sabes que será tu amor toda tu vida...y por eso es verdad que puedo decir aquello de la canción....


