sábado, 22 de octubre de 2011

Uno de los hombres de mi vida...

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Hace mucho que deseaba escribir sobre él…


Y es casi como una cuenta pendiente contar lo que era para mí...


Le debo mucho…fue más que un segundo padre...de hecho, su complicidad conmigo... siempre fue mayor que la que pude tener, desgraciadamente, con mi propio padre...


Seguramente heredé de él su sensibilidad...una sensibilidad que no siempre es buena…


Y es posible que gracias a ella...tuvo un alma de poeta...de poeta y de pintor...que tan distantes del trabajo que le regaló una buena vida...lo acompañaron en su madurez...y en su vejez...


Y nos hicieron disfrutar a todos con sus poesías...unas ocurrentes...otras extremadamente sensibles...pero todas geniales...igual se emocionaba en ellas clamando el fin del terrorismo como le dedicaba poemas de amor a su mujer...a la que adoraba por encima de todo...

Igual recitaba sobre la vida, sobre el castillo de nuestra querida Castalla...sobre el amor...sobre la vejez, sobre la juventud...de admiración a Bécquer ó a Machado...a su única hija, mi madre...ó sobre el mar de La Albufera... nuestra Albufereta...en Alicante...


Cientos de poesías...cientos de dedicatorias...imposibles dejar todas aquí...


Incluso llegó a escribir un par de obras de teatro...La marana y El drogadicto...esta última...sobre el terrible mundo de las drogas...pensamiento que tocaba su alma tan sensible...teniendo la suerte de verlas hechas realidad, de verlas representadas en el Teatro...

En sus cuadros plasmó no solo a quienes quería...sino su forma de ver la vida...ó de sentir...a veces los imaginaba...otras muchas los copiaba pero le añadía algo que le hubiera gustado existiera...

Igual que hacía al crear sus mariposas y animalitos de papel y plástico, pintados con óleos...


Recuerdo un cuadro...del que toda la familia tuvo copia...en el que aparecía la casita de mi tía Tona en el campo, la hermana pequeña de mi abuela... villa Toneta...

Allí estaba toda la familia de mi abuela Lola...con todos los detalles que a él le gustaba añadir...era como un reflejo de una de las tradiciones más entrañables que recuerdo de mi niñez...el día de la mona...

Si lo pienso...me da por llorar...de emoción y recuerdos...

Pero ese recuerdo merece otro post...algún día prometo escribirlo...

Pero volviendo a mi abuelo y a ese cuadro...tuvo que hacer otro similar de la finca en solitario...pero a éste le añadió un río inexistente...tan solo porque así le hubiera gustado que fuera la realidad...un río que le daba paz, le daba el toque que él buscaba a ese paisaje....

Por más años que pasen no hay día que no lo recuerde...es como si llevara un trocito de su esencia conmigo...y me hace feliz pensar que él siempre vivirá de algún modo mientras yo viva...


Yo es que siempre he creído que las personas siguen viviendo un poquito mientras quien las quiso las recuerde...las siga queriendo...


Su muerte fue uno de los peores momentos de mi vida...pero me dejó una herencia que llevaré conmigo siempre...sus enseñanzas...su forma de ver la vida...su cariño por mí...todo lo que era él de alguna forma marcó mi vida...porque yo lo adoraba...del mismo modo que creo él me adoraba a mí...





Otro de mis grandes recuerdos era escuchar su música con él...en su habitación...
Tanta música... 

Dejo una de las canciones que quiso escuchara con 15 años...para él era una niña aún...y lo era, claro, aunque yo no lo creyera...pero él quería guiarme...porque yo le contaba las cosas que sentía...


Al escucharla...puedo volar en el tiempo...la música, como dice un amigo... es una gran máquina del tiempo... quizá la mejor...






 

Tengo algunas espinitas clavadas por el final de su vida...y por el recuerdo de algo que siempre me decía...una anécdota...que cuento aquí..


Había en Alicante una barquita en la Plaza del Mar... frente al hoy desaparecido Hotel Palas (escrito tal cual, no hay errata), en medio del césped...una barquita llena de flores...

 
Yo iba mucho en el coche con él...y recuerdo que volviendo a La Albufera...siempre...siempre me decía...ay nena, a mi me gustaría que me enterraran en esa barquita...que siempre estuviera llena de flores...

Yo no le hacía caso porque todo lo que tuviera que ver con la muerte lo desechaba de mi mente...pero hoy día lo recuerdo...y me entristece pensar que en donde su cuerpo está...que no su alma...no hay todos y cada uno de los días del año flores, tal como hubiera deseado...eso no sería posible para mí...pero no quita para que, cuando viene a mí ese pensamiento...sienta una gran tristeza...


La gran tristeza en realidad es pensar que nos despedimos de las personas a las que adoramos...con la sensación de impotencia de no poder volver a disfrutarlos...de saber que no habrá más abrazos, ni más palabras...y que, excepto lo que deja en tí...todo lo demás muere con ellos...

La palabra es impotencia, sí...

Dejo una de las varias poesías que me dedicó...ésta es de las últimas, creo yo...y la asocio a un momento especial de mi vida...creo que lo intuyó...a veces la empatía con él era increíble....



ASÍ DESEO QUE SEA TU AMOR....




Como una mariposa diurna

la ilusión nace, late y muere;
la ilusión con el dolor se turna,
mientras el alma sueña si el corazón lo quiere.

Sin el romanticismo la vida no es lo mismo;

la mayor ilusión en el alma florece
y expande la sublime emoción con que crece
si es una entrega dulce, en un dulce altruismo.

Dos ojos que se miran, dos manos que se oprimen

un embeleso mutuo sin principio y sin fin,
ese es el Paraíso sublime donde esgrimen
las más tiernas virtudes su exquisito festín.

Y dar la vida toda, los triunfos y el orgullo,

por un feliz momento de romántico amor,
por un instante solo de recíproco arrullo,
y para que ese instante sea eterno fulgor.....


de tu abuelo, Pedro


Navidades 1989



Y quiero dejar una de las muchas poesías que le escribió a mi abuela...ésta es una de las que nos recitó con motivo de su 42 aniversario de matrimonio...




A MI MUJER


***

Y ESA VIDA MUJER, LA HICISTE MÍA

****

Yo te dí con mi amor mi virtud pura, 

y la entrega formal de mi alma y vida, 
te dí mi juventud de ensueño henchida, 
te dí mi adoración, mi fé segura.


Te dí mis mil anhelos, mi futura
 

existencia, mi mente seducida, 
te dí hasta mi persona a ti sumida, 
te dí mi corazón y mi ternura.


Todo mi yo te dí, como en un rito,
 

mi cielo azul y mi esperanza rosa, 
lo bueno y lo malo que en mi pecho había.


Solo esperé de ti amor infinito,
 

una vida feliz, dulce y dichosa, 
¡Y esa vida, mujer, la hiciste mía!


Mayo 1986 


***** 

Es gracioso, pero mi abuela, no su mujer, sino la que aún vive, la madre de mi padre...siempre dice de él...que era un hombre muy célebre...
Y con célebre quiere decir...que era muy especial...al menos, así lo entiendo yo...

 
Dejo un cuadro suyo...


Pintó cuadros mucho mejores, pero dejo éste porque es uno de los que tengo en casa, es un detalle de un cuadro en el que yo llevaba uno de mis trajes de ballet, de uno de los Festivales de mi infancia, también parte de mis mejores recuerdos...
El traje es exacto, tal cual era...



En fin... como ya he dicho...me gusta pensar que una parte de él...estará siempre conmigo, mientras yo viva....
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4 comentarios:

  1. Sin palabras... verdaderamente emotivo, precioso... nunca he dudado que para tí fue una persona tremendamente especial, y este ralato lo confirma, no es que para mí no lo fuera, pero yo nunca tuve con él ese vínculo ni esa complicidad que existía claramente entre vosotros, realmente me entristece pensar que no lo he tenido con nadie, y aunque tal vez mi relación con papá fuera mejor, apenas tuve tiempo de poder desarrollar cualquier vínculo con él... pero dejemos las penas aparte... quiero ahora felicitarte por este post... muy bonito y entrañable.

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  2. .
    Gracias nena, no te entristezcas por algo así, la vida está llena de circunstancias, y son ellas las que deciden este tipo de cosas, al margen de que es muy cierto que la empatía no se busca, se siente ó no...

    Por otro lado es verdad que perdimos demasiado pronto a papá, pero creo que con él tú tenías mejor sintonía que yo, lo que no quita para que yo lo haya echado mucho de menos muchas veces en mi vida...

    Un beso grande...

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  3. Mi tío Pedro era una persona excepcional, un caballero con mayúsculas. A mí también me pintó un cuadro tocando la guitarra, que preside el salón de la casa de mis padres en Alicante. También me regaló una poesía dedicada a Alicante. Parece que fue ayer cuando estábamos todos en la Albufereta, puedo ver a mis padres jugando al dominó con tus abuelos y puedo oir el sonido de sus voces discutiendo la partida.

    Sobri, me ha encantado tu post. Don Pedro Soler Amorós estará emocionado de verlo. Es uno de los mayores homenajes que alguien puede recibir, un regalo, una poesía,...qué suerte tuvo él también contigo. Un beso fuerte. Tu tío Jorge.

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  4. Me has hecho llorar Jorgito...gracias por tus palabras hacia él, y por lo que dices de mí...

    Yo también puedo escucharlos, reír y discutir, a los cuatro, y es que a mí me encantaba que tus padres "pasaran" a casa después del Logroñés, a jugar una partidita porque para mí se alargaba la noche...

    Es uno de los recuerdos más entrañables de los veranos de mi niñez, qué pena que sea algo irrepetible...

    Por eso me da tristeza ver ya tan poquito a tus padres, ya sabes que siempre los he querido mucho.

    Mi hijo también tiene recuerdos en vuestra casa, se acuerda del tío Pivo y los coches en el maletín, pero yo siempre le digo que era la casa de Pivo y Tona, y por suerte se acuerda de ambos...

    Besos fuertes para tí...y gracias mil...

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