sábado, 30 de enero de 2016

Reflexiones de comienzo de año...vale, me quedo con el Presente...

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Yo no sé si la mayoría de las personas piensan tanto como yo...a veces me sorprendo a mi misma en la calle observando a la gente que va y viene, y meditando,...cayendo en la cuenta de cómo pasan los días, intentando tomar medida de la vida, de los tiempos...de las rutinas, de los días especiales, de los momentos y de las personas que nos importan, tomando conciencia al mismo tiempo de que no podemos controlar todo, de mis miedos...


Es como si a diario repasara en mi mente el ciclo de la vida, viniendo muchas veces a mi las cientos de vidas que nos encontramos a lo largo de la existencia...de cómo era o sería su vida antes...y de cómo es después, lo que nos encontramos con el devenir de los años...
Sé que de estas cosas no se habla mucho pero a mi me rondan cada día en la mente cuando vuelvo de mi rutina diaria de ejercicio...quizá el liberar endorfinas y serotonina active algo en mi cerebro, o quizá es que paso cada mañana por delante de la puerta de Urgencias de la Vega, la clínica en la que nacieron mis hijos...y el movimiento de entrada y salida me hace ver e imaginar muchas historias desconocidas...

Mirando fotos del ayer, a mis abuelos, por ejemplo...a mi padre...viendo ojos llenos de vitalidad y juventud, imágenes de una época ya muy lejana...se siente cierta tristeza hasta de ese pasado que tampoco nos pertenece, pero es seguramente porque gracias a ese pasado estamos en este mundo...
Después el corazón se encoge conociendo el inevitable final que ya nos sabemos...

Mi marido me recrimina que pienso demasiado en el pasado...que no hay que ser nostálgico sino que hay que mirar al frente...y es cierto, hay que mirar al frente, y al futuro, está claro...hay que ver todo lo bueno que hoy tenemos, y de verdad que yo no miro al pasado para sufrir miro para ser consciente, miro para no olvidar a todos aquellos que me quisieron y que hicieron su parte para que hoy sea la mujer que soy...
Y los tengo presentes cada día, algo que me da felicidad porque me confirma que aún viven un poco de esa manera...viven en mi...

Por otra parte mirar al futuro no lo considero vital, lo vital es saber vivir el presente, por esto quizás prefiero estar concienciada de lo que es la vida...como dijo Julieta Venegas en aquella canción, el presente es lo único que tenemos..., y es que, además, cuando vamos cumpliendo ya unos años creo que es más gratificador pensar en nuestro presente intentando vivirlo del mejor modo posible, aprovechando cada vivencia como oportunidad especial...que solo soñar con un futuro mejor y desconocido...
Para mi hoy día el futuro son mis hijos, cuando llegas a este punto de la vida tengo la sensación de que ya no voy cuesta arriba y por esto prefiero el presente...

Además, yo siempre digo que la felicidad no existe, la felicidad son momentos, instantes, "raticos"... como decimos en Murcia,...esos espacios dentro del día a día que te hacen sentir y sonreír, ésos que te permiten seguir adelante...son los que hacen que queramos vivir, una comida con amigas, una conversación, un concierto, los besos de mis hijos...pequeñísimos detalles a veces...hablar con mi madre y saber que está bien...

Hoy me he puesto a escribir porque me he levantado con una canción en la cabeza...una canción que me escribió y dedicó mi tío Jorge cuando yo tenía 15 años, y qué pena que no esté grabada para poder escucharla porque solo resuena en mi memoria...
Jorge es el primo pequeño de mi madre que solo tiene tres años más que yo..., pasamos los veranos de la niñez y la adolescencia puerta con puerta, la del apartamento de mis abuelos y la del de sus padres en la Albufera, y él sabe lo mucho que lo quiero...por eso quise que fuera el padrino de mi hija...

La canción se llama Espera que llegue el sol...y hoy he vuelto a leer su letra en el post que él escribió sobre ella en 2009...y otra vez me he trasladado a aquel momento en que me la cantaba con su guitarra....

Hoy me preguntaba si había llegado realmente, y tal como me dijo él, llegó, ha llegado muchas veces y otras tantas se ocultó...pero nunca olvidaré la sensación de que el más radiante fue el de aquel día en que me llegó su mensaje, un día de sol magnífico en Murcia, a principios de octubre del 99, porque recuerdo que fue la primera vez que me quedé a solas con mi hijo recién nacido, venía de su primer paseo bajo ese sol tras la prueba del talón que se les hace a los bebés de pocos días, cerré la puerta de casa, me senté con mi hijo en el salón y lo miraba, estaba todo en paz por vez primera desde que habíamos vuelto de la clínica...entonces, dentro de ese silencio sonó un mensaje de Jorge en mi móvil que ponía:

"Esperaste a que llegara el sol....y por fin ha llegado, te quiere, Jorge"

No puedo describir la sensación, pero no lo olvidaré jamás...este es otro ejemplo de momento de felicidad...
Se lo agradecí por el cariño, por el recuerdo, y porque tomé aún más conciencia de que es cierto que los hijos te cambian la vida, dejas de ser tú para mirar siempre ya por ellos...
Hoy día que él ya es padre, sé que lo comprende aún mejor que entonces...

Por esto he empezado a escribir hoy...miro al pasado para no olvidar nunca, pero que no me riñan más... me quedo con el presente...para seguir haciendo camino junto a los que quiero...

Dejo su post....gracias infinitas...te quiero tío Jo...












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